Volumen. Algunas aplicaciones e indicadores. 
miércoles, enero 13, 2010, 11:22 AM
El “volumen” es un dato bursátil que expresa, el número de transacciones realizadas en el mercado por cada unidad de tiempo, (vela o barra), pero también, y según la forma en la que los diferentes mercados dan su información, puede referirse a la cantidad de acciones o valores negociados en el conjunto de dichas transacciones.

Con independencia de sus presentaciones, el “volumen” juega un importante papel, ya que puede servir como un indicador capaz de revelar el grado de interés que tienen los comerciantes del mercado para incorporarse a la actividad del mismo. Es decir, revela como a medida que las compras o las ventas son más atractivas, aumenta la cantidad de transacciones que se realizan, o el tamaño de las mismas. Por el contrario, cuando el atractivo de las posiciones disminuye el volumen de operaciones se reduce. Es, por tanto, un dato muy significativo ya que refleja claramente la avidez de los operadores por la tendencia iniciada, ya sea compradora o vendedora. Indica también la situación psicológica dominante en el mercado.

Lo cierto es que cuando las condiciones del mercado lo hacen interesante, por ejemplo para la compra, entonces la demanda excede a la oferta. Esto ocurre porque los operadores, atraidos ante la oportunidad de ganar, se apresuran para no perder los precios más bajos. Los vendedores también ven su oportunidad, y la consecuencia es que el número de transacciones (volumen) aumenta, y el precio sube.

Ya en 1.903, las notas editoriales de Henry Charles Dow sobre sus trabajos, recopiladas y publicadas en un libro denominado “El ABC de la especulación con valores” que posteriormente se ha conocido como “Teoría de Dow”, enunciaban que:

“El volumen confirma la tendencia: el volumen de operación debe subir conforme el precio se mueve en la dirección la tendencia y bajar cuando el precio va en contra de ésta”.

Sin embargo esta afirmación encierra algunos matices que un trader debe conocer. No sobra repasar la evolución de precio y volumen en el desarrollo de los ciclos de la tendencia expuestos también en la Teoría de Dow.

En la práctica y por lo general, el incremento del precio comienza progresivamente, ya que los operadores más expertos y poderosos, los que primero perciben las ventajas de comprar, prefieren hacerlo suavemente, administrando sus paquetes compradores con sabiduría, a fin de evitar que el precio suba de golpe impidiéndoles colocar todo su dinero a un precio bajo. Incluso es posible que deban efectuar algunas operaciones de signo contario para retrasar la subida de los precios y cultar su propósito, pero aún así no pueden evitar que "el volumen” denote la mayor actividad que llega al mercado.

Esta es la fase del ciclo bursátil que Dow llamó “fase de acumulación” o de “compra institucional”.

Llegado el momento en que los fuertes han cumplido su objetivo de comprar cuanto querían a buen precio, es lógico que empleen una parte de sus recursos para unas últimas compras agresivas y provocar así la subida de los precios, por lo que la tendencia alcista se manifiesta por fin con claridad. Es entonces cuando la gran multitud de operadores pequeños, que la ven, se incorporan a la misma, comprando los primeros para beneficiarse del “rally” que está prosperando, seguidos posteriormente por los que compran atropelladamente para no llegar tarde aunque el precio ya esté alto, o para cerrar tardíamente sus posiciones cortas o, por lo que precio y volumen pueden continuar acelerando su incremento, mientras los fuertes cesan en sus compras, momento en que el volumen atribuible a ellos decae.

Ésta es la “fase fundamental” o de “compra por el público en general”, que se caracteriza por una fuerte subida de los precios acompañados inicialmente por un volumen también alto, que luego decae mientras los precios pueden subir aún durante un tiempo.

Ahora bien: Cuando las condiciones del mercado cambian, ó simplemente la tendencia ha alcanzado niveles de precio interesantes para que los operadores fuertes recojan sus beneficios, estos, que han cesado en sus compras dejando que el precio suba, pasan a vender para recoger sus beneficios, pero nuevamente lo hacen con cautela para no forzar la caída del precio, repitiendo el proceso a la inversa. Se trata de la “fase de distribución” o de “venta institucional”

De este modo el volumen ha acompañado a la tendencia durante todo el proceso, pero no de forma uniforme, sino que en su comienzo y en el final se ha anticipado en su fluctuación, señalando así la proximidad del cambio de dicha tendencia. Es decir, que el volumen aumenta aún antes de que la tendencia sea visible, y decae anticipadamente a su terminación.

Tan pronto se manifiesta la presencia de niveles de soporte o resistencia eficaces, donde aguardan o se generan numerosas órdenes contrarias a la tendencia, disminuye el interés por la toma de posiciones en el sentido de la misma, y el volumen de operaciones es el primer signo que pone de manifiesto esa falta de interés.

Esta cualidad de anticipación a los cambios en la tendencia es una de las principales utilidades del estudio del volumen de operaciones, sin embargo dicha cualidad ni es infalible ni el estudio del volumen es de fácil interpretación.

¿Por qué? Pues en primer lugar porque los conceptos “volumen alto” y “volumen bajo” son muy relativos. Son más bien criterios de apreciación, o criterios comparativos de una medición con respecto o a otra o respecto a un promedio, etc.

En segundo lugar, considerando que el dato de volumen se genera para cada una de las velas o barras, será más representativo cuando se refiere a periodos temporales amplios. No menores a un día o una semana por lo menos, ya que compresiones intradiarias muy pequeñas pueden abundar en datos irregulares, especialmente cuando se trata de valores o índices con poca liquidez.

De acuerdo con lo dicho anteriormente, el análisis del volumen interesa principalmente en cuanto a los siguientes aspectos:

Primero. El estudios de sus divergencias con la tendencia del precio, ya que desde este punto de vista puede ser útil para prever próximos cambios en la misma.

Segundo. Un volumen elevado debe interpretarse como un refuerzo en cuanto a la confirmación y continuidad de la tendencia, lo cual puede ser un dato muy útil para mantener las posiciones en ella. Por el contrario, un volumen que decae puede interpretarse como un signo de que la tendencia está debilitándose y probablemente próxima a su final.

Tercero. Por lo enunciado anteriormente, el volumen es un dato de gran utilidad para los seguidores del análisis gráfico chartista, ya que confirma ó debilita la eficacia de las figuras y formaciones gráficas tales como H –C – H, Tazas, Triangulos, etc.

Hay diversas herramientas indicadoras cuya finalidad es facilitar el uso práctico del “dato volumen”. Se podrán clasificar en los siguientes grupos:

Indicadores directos:

Son aquellos que buscan la tendencia del volumen ó la detección de los cambios relativos del volumen en un cierto periodo de tiempo. Solo utilizan el dato “volumen” sin ninguna interacción con otros datos correspodientes a los precios.
Los principales son:

Volumen, Promedios sobre el volumen y Ratio de Cambio de Volumen (ROC – Volumen)

Indicadores complejos:

Son los que pretenden establecer una relación entre el volumen y otros datos con el fin de establecer una correspondencia entre ellos y el comportamiento futuro más probable del precio.

Los más habituales son:

Acumulación – Distribución (A/D), Balance de Volumen (OBV), Oscilador Chaikin, Índice de Volumen Positivo (IPV) e Índice de Volumen Negativo (IVN), Tendencia de Volumen de Precios (TPV), e Índice de Flujo de Fondos (MFI)

Los primeros, los indicadores directos, requieren poca explicación. El primero de ellos no es sino la representación gráfica del dato de “volumen” correspondiente a cada vela o barra. Suele representarse en forma de histograma o de barras verticales, en una ventana independiente de la del gráfico de precios.

El segundo, la aplicación de promedios sobre esta representación del volumen, ayuda mucho en su interpretación.

Promedios de Volumen.


En el gráfico siguiente, correspondiente al futuro del Dax desde comienzos de Marzo de 2008 hasta hoy, es decir el periodo principal del desarrollo de la actual crisis, se han aplicado sobre el “indicador de volumen” dos promedios. El de color rojo es una media movil cuyo periodo es largo, de 40 días. El verde es una media móvil muy corta, de 5 días, que lógicamente permite un seguimiento cercano de los refuerzos y debilidades de los pequeños tramos y ondas secundarias del volumen.


(Click en la imagen para ampliar)

En la primera zona de la izquierda, acotada en gris claro, se puede ver como el precio sube mientras la MMv larga (roja) desciende pese a pequeños tramos ascendentes señalados por la corta (verde). Denota así la debilidad de la tendencia alcista hasta su cambio a bajista a mediados de Marzo. En la cota siguiente (azul) ocurre lo contrario. La caída del precio se confirma con el aumento del volumen, bien indicada por la media movil de periodo largo. Esta es una zona clara en “fase de Distribución” motivada por los acotecimientos que se apuntaban en los dias que ocuparon la cota anterior de tendencia alcista con volumen bajista.

Cuando se desata el pánico vendedor a principios de Septiembre (cota rosa), el volumen sube con enorme fuerza, cayendo con la misma intensidad a cada retroceso alcista por pequeño que fuera, indicando nuevamente la debilidad de estos retrocesos y sus escasa probabilidades de prosperar. La bajada que lleva al precio hasta el segundo apoyo del suelo currido entre los días 24/10 y 21/11 de 2008, se desarrolla con aumento de volumen, pero la tendencia bajista del mismo, señalada por la MMv larga, se mantiene, y aunque el volumen neto sube, se queda muy lejos de los niveles que acompañaron al precio hasta el primer mínimo del día 24/10. Por lo tanto, en esta ocasión el comportamiento del volumen también avisa de la caída del interés por las posiciones cortas y de la escasa probabilidad de continuación de la bajada, lo que conduce a la formación del soporte en ese nivel.

En la zona central del gráfico, el precio sube desde el soporte anterior pero con caída del volumen, lo que es es el inicio del movimiento que conduce a la formación de esa figura de Hombros – Cabeza – Hombros invertida señalada con triángulos. Quiero destacar que en esta figura, el volumen se comporta de manera absolutamente típica, ya que el correspondiente a la cabeza (azul), aunque es elevado, cae en relación con el volumen correspondiente al primer hombro (crema), lo que indica la poca fuerza de la caída que lleva al mínimo del 9 de Marzo, fecha del inicio de la recuperación. El segundo hombro también se desarrolla con volumen decreciente.

En la sexta zona (gris) la media móvil larga del volumen comienza a crecer, justo a partir del pull back que hace el precio hasta la línea de cuello y que se completa el 19/08/2009, acompañando al precio en su tendencia alcista hacia su nivel objetivo (línea roja), y que hoy por hoy no es seguro que alcance, ya que se detiene en el 61,8 de Fibonacci, y aunque el precio sigue subiendo (zona 7 azul) lo hace con volumen decreciente, divergente con el precio, bien señalado por su media móvil.

Todo ello es bien representativo de la fiabilidad del análisis del volumen en gráficos de compresión como mínimo diaria, y de cómo la simple aplicación de una o dos medias móviles sobre el mismo puede ayudar en su interpretación.

El Ratio de Cambio de Volumen (Volumen ROC)

Al igual que el Ratio de Cambio del Precio (Price ROC), no es sino la comparación en términos porcentuales entre el dato de volumen actual y el correspondiente al que se dio hace “n” velas.

Volumen ROC = (Vol – Vol-n / Vol-n) * 100

De esta manera y en forma gráfica se puede visualizar el incremento ó decremento porcentual del volumen respecto a valores anteriores.

Naturalmente es un indicador muy abrupto y de dificil utilización práctica, por ello es mas frecuente utilizarlo de forma mas suave, mediante su aplicación no directamente al dato del volumen, sino a un promedio del mismo.

En la siguiente figura se incluyen las dos formas del indicador sobre el mismo gráfico anterior.


(Click en la imagen para ampliar)

Como puede apreciarse el Volumen ROC (en ventana blanca e histograma rojo), es un indicador muy abrupto y volátil, mientras que su versión suavizada (fondo azul claro y línea continua roja) es mucho mas legible. En la ventana central está el indicador de Volumen en su formato típico con sus dos promedios largo y corto al que he hecho referencia anteriormente.

Lo que deseo resaltar al mostrar conjuntamente los tres indicadores, es la similitud entre ellos, o mejor dicho entre sus patrones de desarrollo (picos y valles se corresponden en los tres con mucha aproximación), ya que al igual que ocurre con todos los indicadores que persigan la misma finalidad (La tendencia del volumen, en este caso), su patrón de desplazamiento es siempre similar, por lo que sus diferencias se refieren principalmente a las facilidades que ofrecen para su mejor visualización y lectura. Es por eso que en numerosas ocasiones nos perdemos en un mar de indicadores, buscando el “perfecto” que muestre “señales perfectas”, cuando en realidad un trader debe seleccionar, para cada utilidad concreta, aquel indicador de su grupo que le resulte más práctico y legible.

Queda para la siguiente entrega de éste artículo la descripción y comentarios sobre los indicadores complejos de volumen, algunos de los cuales son verdaderamente interesantes y útiles.



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