Como ejemplo reproduzco un párrfo de “El País” en ese sentido, seleccionada por José Luis Cárpatos en su página Serenity markets:
“Dicho esto, el momento escogido por el presidente de Estados Unidos para lanzar un órdago a Wall Street es claramente político. Coincide con el anuncio de grandes beneficios trimestrales de uno de sus bancos estrella y sigue al batacazo electoral cosechado por Obama en Massachusetts, de envergadura suficiente para que la Casa Blanca haya considerado imprescindible un movimiento hacia adelante en terreno tan sensible como el de apretar las tuercas a los grandes banqueros. La respuesta fulminante de la Bolsa refleja bien los temores que infunde el discurso beligerante del presidente estadounidense. La tasa extraordinaria a los bancos para recaudar 90.000 millones con los que compensar los rescates públicos está más que justificada, y sin embargo su anuncio hace unos días no provocó ninguna sacudida bursátil. El tono de las declaraciones del jueves, que sí han tumbado los mercados, sobraba”.
No es que haya que andarse con paños calientes. La verdad es la verdad siempre, pero ciertamente no era necesario salirse de madre amenazando con algo que no está claro que pueda cumplir en los términos del anuncio. El éxito de las iniciativas de Obama no está ni mucho menos asegurado, y sino véanse las incertidumbres sobre su Reforma Sanitaria. No parece que Obama tenga buenas cartas.
Pero ademas es que al hacerlo con malos modos, en lugar de poner cara de Poker ha levantado una polvareda enorme, y en el momento menos oportuno, porque la consecuencia ha sido una desconfianza financiera que está provocando la caída de los mercados cuando estaban en niveles de resistencia y duda.
Por otra parte no es el único órdago de Obama. Tambien se ha permitido cuestionar al Tribunal Supremo de su país con formas muy poco ortodoxas. Sí, si… digo bien, porque no parece muy ortodoxo que el Presidente de Estados Unidos, se supone que la prmera Democacia del mundo, acuse al Tribunal Supremo de “ Asestar un duro golpe a la Democracia” por mucho que la sentencia que ha motivado este “ataque” permita a las empresas privadas dar dinero en elecciones, lo cual podrá ser una barbaridad, pero mientras sea una sentencia del supremo hay que acatarla sin pataleos y buscar, si no le gusta, otras soluciones, pero dando muestras de respeto que para eso es el presidente.
Pues mire, la verdad, estas cosas no me parecen nada bien, y aunque las razones parezcan muy dignas, las pataletas de Obama me desilusionan.
[ añadir comentario ] | [ 0 trackbacks ] | enlace permanente |




( 3 / 41 )
Calendario



